¿Qué animales adoraban en la cultura maya?

Jaguar en México

Los mayas habitaban en terrenos con una amplia vegetación, por lo que encontrarse distintos tipos de animales era algo muy común en el día a día, sin embargo, teniendo en cuenta que la civilización solía adorar la naturaleza de su entorno, muchos de estos animales pasaron a ser parte de esa adoración.

El jaguar fue reconocido inmediatamente por la civilización maya como el representante de la oscuridad y el inframundo, era asociado a las altas clases sociales, guerreros y sacerdotes intérpretes de la voluntad divina, de hecho, este último era también llamado Balan, que era el equivalente a la palabra Jaguar.

Puedes leer: Zona Arqueológica de Comalcalco, Tabasco

Como cada animal estaba asociado a elementos (tierra, aire, agua y fuego) también se conocía la guacamaya roja, relacionada al fuego del sol naciente. En las aves también podemos encontrar el búho, el cual fue un animal muy adorado por esta cultura, ya que se asociaba con sabiduría y clarividencia, además se dice que conocía el camino de los muertos o Xibalbá, y que acompañaba a Chac Bolay dios del inframundo.

La serpiente podría representar lo terrenal, así como la sabiduría del hombre. En la pirámide de Kukulkán se puede observar en ciertas épocas del año como se dibuja a través del sol la silueta de una serpiente en el suelo, y se dice que esta representa la bajada de Kukulkán a la tierra.

Puedes leer: Playa Delfines en Cancún, un destino obligado en la Riviera Maya

El murciélago, guardianes de las cuevas, también eran reconocidos por la cultura, representando la muerte, las fuerzas de la oscuridad y los sacrificios. Por otra parte, el colibrí se asociaba a los buenos pensamientos del hombre. El quetzal era símbolo de abundancia y vida, mientras que la mariposa hacía alusión a los guerreros muertos durante el combate.

El chamán tenía la posibilidad de convertirse en un mono o un perro también llamado Xoloitzcuintle, así como en otros 11 animales diferentes. El perro era el compañero y guardián del alma hacia el inframundo, por lo que debían ser enterrados junto a sus amos.

En cuanto a los animales vinculados con el agua, se encontraba la tortuga asociada con los truenos y la longevidad, representante de los océanos, simbolizando a la tierra con su caparazón; así como el Dios cargador del cosmos Pawahtún, quien en su representación visual aparece cargando un caparazón.

Puedes leer: Zona Arqueológica de Cobá, Quintana Roo

Por último, podemos agregar un animal considerado mágico y adorado a tal punto que solo los de la clase alta tenían derecho a cazarlo y comer su carne, este era el venado. A pesar de que muchas de las vestimentas mayas llevaban plumas, estos no cazaban las aves, solo las atrapaban para retirar algunas plumas y luego eran puestas de nuevo en libertad.