¿Qué importancia tuvo la muerte para la cultura maya?

Xibalbá y la Cultura Maya

A pesar de que para muchos de nosotros la muerte significa el fin de la vida, para los mayas esto no era un final, sino más bien una transferencia a la nueva vida.

Las personas vienen a este mundo con una misión para ejercerla en su pueblo, luego transcienden a energía (alma), la cual pasa a través de un proceso en el inframundo para luego ser reubicada en un individuo completamente nuevo con una nueva misión, sin recordar nada acerca de su pasado.

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Así era el pensamiento maya, por lo que para ellos la muerte era un paso importante y esencial de todo ser humano. La misión de cada uno estaba asignada y guiada por su espíritu protector o ch’umilal. Una vez muerto un miembro de la familia, este era enterrado con algunos de sus prendas y cosas personales, ya que se creía que esto le ayudaría en su viaje, así como un perro que lo acompañaría y ayudaría a atravesar el Xibalbá.

En el libro sagrado de los mayas titulado “Popol Vuh” se contaba que para descender al inframundo había que pasar una serie de pruebas aleatorias, donde descendían a través de unas escaleras inclinadas, pasar jícaros espinosos y atravesar ríos de agua y sangre que pasaban a una alta velocidad.

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Los mayas sostenían que la vida después de la muerte era condicionada por la forma en que vivíamos la actual, es decir, nacíamos y vivíamos de una manera, si lo hacíamos bien la siguiente vida seria mucho mejor que está, teniendo en cuenta de que podías morir y nacer muchísimas veces.

La celebración del día de los difuntos es muestra de lo importante que los mayas consideraron este tema; este día se realizan actividades muy alegres, ofrendas con alimentos… todo con la finalidad de entablar un ambiente de armonía con los familiares que ya no están entre nosotros. Aun en la actualidad esta tradición se sigue llevando a cabo.

Para explicar un poco más la transición al inframundo maya, tenemos que este era un espacio cósmico aferrado a troncos, ramas y raíces de un árbol monumental sagrado o ceiba, al cual veían como el centro del mundo. Se dice que este era el puente entre tres niveles de existencia, los cuales eran el cielo, la tierra y el inframundo.

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El cielo se representaba como una pirámide de 13 niveles, luego una plancha cuadrangular que representaba la tierra, y por último el inframundo como una pirámide invertida o de cabeza de nueve estructuras. Descrito así por Roberto Sandoval, investigador del centro de estudios mayas en la UNAM.