Cómo se forman los huracanes y por qué suelen afectar a la Península de Yucatán

Huracanes

La temporada de huracanes comienza a finales de mayo y termina a finales de noviembre, azotando la zona del Caribe y el Golfo de México la mayoría de las veces, ya que en el Océano Pacífico también se forman y desarrollan.

Hablar de huracanes es igual a tifones y ciclones, su diferencia es donde se forman y desarrollan estas tormentas tropicales. El término «huracán» se usa en todo el continente americano.

Los huracanes para ser exactos, se forman y desarrollan en el norte de la Línea de Ecuador, particularmente en el Mar Caribe, Golfo de México, Océano Atlántico Norte y Noreste del Pacífico (Estados Unidos, México, Cuba, Venezuela, Colombia, y todo Centro América).

La formación de los huracanes comienza cuando los Vientos del Oeste se cruzan con los Vientos Alisios, entre el Paralelo 10° y el Paralelo 30° norte, desde las costas occidentales de África hasta las islas de Hawái.

El 60% de estas formaciones se desarrollan en México y Cuba, debido a que la mayor parte del año, en la zona hay un baja presión atmosférica y la temperatura del agua marina supera los 27°C.

El desarrollo del huracán sucede cuando se combinan los Vientos del Oeste con los Vientos Alisios y crean una nueva corriente de aire circulatorio que comienza a concentrar la humedad al punto que se crea un Disturbio Tropical, luego Depresión Tropical, para finalmente iniciar una Tormenta Tropical que si se intensifica se convierte en Huracán.

No siempre se dan las condiciones pero el catalizador para que un huracán se forme es la Onda Tropical que mezcla el calor, el aire y el agua. A esto se le llama Área de Baja Presión, el cual hace ascender el aire húmedo y caliente para cargas las nubes de agua.

A medida que la Baja Presión se mantenga, seguirá enviando energía a las nubes para luego condensarse y engrosar la tormenta. Esto sucede entre 3 y 5 días.

Luego los vientos convergen y ascienden dentro del Área de Baja Presión, girando en dirección contraria a las agujas del reloj (influencia de la rotación de la Tierra). Los satélites las identifican por la característica nube con un centro evidente de gran volumen.

Esta nube queda estacionada y circulando en su propio eje durante varios días, mientras esto ocurre, la gran nube va aumentando su tamaño y el ojo se va haciendo más evidente desde los satélites. Cuando llega a este punto se le llama Tormenta Tropical.

No puede existir un huracán si primero no fue un Disturbio Tropical (sin vientos evidentes), luego crece a Depresión Tropical (hasta 64 km/h), posteriormente se forma la Tormenta Tropical (64 a 117 km/h), finalmente el huracán se forma a partir de los 118 km/h hacía los 252 km/h o un poco más.

El peligro de un huracán no es por el viento que lo acompaña, sino por las marejadas y las inundaciones que provoca la lluvia. Si el huracán pasa rápido, el daño suele ser menor, pero si se estaciona o se queda bailando en una determinada área, es lo que lo hace peligroso.

La escala de vientos de huracanes Saffir-Simpson está enfocada en la velocidad de sus vientos, no en la velocidad del huracán o la caída de agua que provoca. Por eso, hay huracanes de cateogoría 1 que dejan más daños que uno de categoría 3.

Escala de vientos de huracanes Saffir-Simpson

Categoría 1 (119 – 153 km/h): Genera daños en techos, postes y cables de luz con posibles apagones parciales.

Categoría 2 (154 – 177 km/h): Genera daños graves en techos y en el revestimiento de las casas, los apagones son casi totales.

Categoría 3 (178 – 208 km/h): Genera daños devastadores. El suministro de electricidad y de agua potable puede interrumpirse por días o semanas.

Categoría 4 (209 – 251 km/h): Genera daños estructurales en las casas, las áreas residenciales se bloquean por la caída de árboles y postes como también por el traslado de letreros y vehículos.

Categoría 5 (supera los 252 km/h): Genera destrucción total de casas, postes, letreros. La región queda inhabitable durante semanas o meses por la inundación y los daños estructurales de la ciudad.

Todos los huracanes por el efecto Coriolis suelen moverse hacia el norte y es el anticiclón de Bermudas-Azores la que va a determinar si se dirigirá hacia el Golfo de México o hacía Miami y costa este de los Estados Unidos.