Los 6 pasos evidentes en la formación de un huracán

Huracán

En el Mar Caribe no siempre que llueva con vientos es sinónimo de la formación de una tormenta tropical que puede ampliarse a un huracán. La temporada de huracanes en la zona está bien estudiada y marcada.

Esta temporada de huracanes inicia en mayo y finaliza en noviembre, pero dependiendo del clima y diversos factores que alteren la estabilidad, estos pueden adelantarse o bien retrasarse. Lo importante es saber que si la temporada está activa, los huracanes no se forman de un día a otro, requieren de la suma de 6 elementos clave que aprenderás en esta publicación.

Tormentas acumuladas

Los huracanes se forman cuando una amplia zona padece de una serie de tormentas eléctricas que se van uniendo a otras, pero el factor importante para el siguiente paso es que la temperatura promedio del agua marina esté sobre los 27°C, haga calor y exista humedad relativa que de la sensación de exceso calor.

Elevación de humedad

El aire cálido de la tormenta asciende y genera un cielo oscuro, el calor no disminuye por la falta de la luz solar. La lluvia comienza a ser más frecuente pero no disminuye la sensación térmica.

Curiosamente, los huracanes son reguladores de la temperatura en esta zona. La finalidad de estos colosos es enfriar el área.

Vientos circulantes

Los vientos no tienen una dirección fija, comenzarás a percibir ráfagas que vienen y van a diferentes direcciones. En paralelo, sigue lloviendo y el calor se mantiene.

Baja presión atmosférica

Aquí comienzas a percibir que el aire es caliente pero a su vez frío, llegan corrientes en diferentes direcciones que refrescan pero también te hacen sudar. En las noches el calor se condensa, en esta fase, las probabilidades de que se forme un huracán es altísima.

Velocidad de las ráfagas

Los vientos comienzan a aumentar su fuerza, de vez en cuando sentirás pequeñas ráfagas con intensidad, luego comenzarás a recibir diferentes ráfagas desordenadas. En este momento, el huracán ya es inminente.

Ojo del huracán y lluvia lateral

Cuando te encuentres en la zona costera, no podrás ver más allá de un kilómetro hacia el horizonte marino. La lluvia es intensa y fría, pero también se siente una temperatura agradable. Los vientos ya no son a modo de ráfaga sino constante y ya trae una dirección determinada.

La lluvia ya no es vertical, sentirás que llueve de lado y las gotas si se sienten en la piel por su velocidad de impacto. Los árboles tendrán un marcado desplazamiento y el aire chifla.

Todo esto puede ocurrir entre 24 horas y 72 horas, los huracanes jamás se forman de un momento a otro, a no ser que hayas estado en una tormenta tropical y no te enteraste.

Si no lees las noticias porque no tienes datos o no entiendes el idioma, una manera fácil de detectar que un huracán se aproxima, es que las gasolineras y el comercio en general está cerrado a medio día si el huracán entrará en las próximas 12 horas. Tu hotel también advertirá que no salgas y ofrecerá el refugio o traslado temporal a un albergue o zona segura.